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viernes, 1 de septiembre de 2006

Historia de un desembarco y un monumento

Alzamiento en Mallorca

Cuando estalla la Guerra Civil (18 de Julio de 1936), la Isla de Mallorca se mantiene del lado “nacional”. Desde el 19 de Julio se ha declarado el “estado de guerra”. El alzamiento había sido preparado, en contacto con la península, por el General Goded, a la sazón comandante militar de Baleares, junto a oficiales y grupos políticos afines al golpe de estado. El general, una vez dominada la situación en Palma, marcha a Barcelona para hacerse cargo del alzamiento en la Ciudad Condal, donde fracasará y será fusilado. Queda al mando en Mallorca, el Teniente Coronel de Ingenieros Luís García Ruiz.

Reacción de la península

Las reacciones del bando republicano, no se hicieron esperar. La primera proviene de Alberto Bayo, militar antifascista y republicano, capitán de la Aeronáutica, que organiza un precipitado plan de recuperación y desembarco en las islas sublevadas, y que cuenta con el apoyo de la Generalidad Catalana, que no puede permitir enclaves “facciosos” en sus cercanías. El desembarco de Bayo estuvo precedido de un despliegue propagandístico en forma de octavillas lanzadas por la aviación, proclamas desde la emisoras de Radio Barcelona y por una intensificación de los bombardeos para quebrantar la moral de las tropas y de la población civil mallorquina. Se reclutaron expedicionarios en Barcelona, que en su mayoría no eran unidades regulares, habiendo entre ellos anarquistas y miembros de Estat Català entre otros.
Tras ocupar fácilmente Cabrera, Formentera e Ibiza, solo restaba Mallorca.

El desembarco

El 16 de agosto tuvo lugar el desembarco en Porto Cristo (al que los desembarcados rebautizaron como “Porto Rojo”) de una fuerza heterogénea de combatientes “antifascistas”, que en sucesivas oleadas llegaron a sumar una fuerza elevada (los diferentes historiadores citan desde 2.500 hasta 12.OOO desembarcados) y una fuerza aeronaval considerable, cuya pormenorización excede los objetivos de este artículo.
Mallorca, no se encontraba en condiciones de rechazar un desembarco, además se tenía una sensación de indefensión. A pesar de todo ello, columnas de voluntarios (la recién creadas Legión de Mallorca entre ellos) y fuerzas militares se dirigieron hacia Porto Cristo a repeler el desembarco. Contra todo pronóstico, el desembarco y ocupación de la Isla fracasó.

Los factores fueron múltiples, pero se pueden señalar algunos como la desorganización y comportamiento indisciplinado ajeno a toda táctica o estrategia de los elementos anarquistas; el desengaño de los desembarcados al comprobar que, contra lo que esperaban, la población isleña no se sumó a las fuerzas republicanas; el contar los nacionales hacia el final de la campaña con tres aparatos de caza y tres hidroaviones comprados a Italia; la reorganización y contraofensiva tímida , sin medios, desorganizada al principio, y decidida después por parte de los militares y fuerzas afines en la isla; el desánimo del propio gobierno republicano, que en mitad de la operación y viendo que no iba a ser un paseo militar, desautorizó (al parecer, y en palabras del propio Azaña, se consideraba el intento como una acción de irredentismo catalanista) y exigió a Bayo el reembarque, pues no concedía importancia estratégica a la Isla, lo que fue un craso error.






El 4 de septiembre de 1936, ya no quedaban tropas republicanas en Mallorca, había fracasado el desembarco-ocupación. Mallorca se reorganizaba humana y materialmente para la defensa y la agresión. La República no pudo suponer que el fracaso del desembarco y el mantenimiento de Mallorca en el bando “nacional”, facilitaría en breve la creación de una poderosa base aeronaval desde la que se consiguió el control del Mediterráneo, antiguo feudo de la flota republicana.

Conmemoraciones oficiales

Al año del fracasado intento de desembarco, y para conmemorar la victoria obtenida, así como a los muertos en combate, las autoridades de la Isla, organizan sendos actos. La Última Hora en fecha 4 de Septiembre de 1937, abría portada con el siguiente y belicoso titular:

“El aniversario de la derrota roja de en Porto Cristo” . Y subtitulaba: “Hoy se cumple un año del desastroso final de la “histórica equivocación” de la Generalidad de Cataluña, final que culminó en la vergonzosa derrota de las huestes que mandadas por el “famoso” Bayo se atrevieron a poner el pié en Mallorca y de cuyo bendito suelo fueron arrojadas por el empuje, valor y heroísmo de nuestras fuerzas”.

La editorial del diario tampoco tiene desperdicio, rebosante en ardor guerrero y prosa azul, nos dice:

Hoy se cumple el aniversario de la victoria lograda por Mallorca sobre los que en ella habían desembarcado para sumirla al despotismo soviético. A mediados de Agosto se efectuó el desembarco de Porto Cristo, cuando aún Mallorca no contaba con medios para hacer frente a un enemigo que disponía para protegerse de barcos y aviones.

Ejército y milicias, falangistas y requetés, el pueblo en masa, puesto en pie de guerra, con un heroísmo insuperable, con un ardimiento magnífico, detuvieron apenas iniciado el intento del enemigo, y en espera de los medios precisos para batirle definitivamente, lo mantuvieron gallardamente a raya.

Llegaron aquellos medios y a los pocos días, batidos y maltrechos, en una noche de gloria para Mallorca y de derrota para el invasor, este tuvo que emprender la huída, renunciando ala empresa acometida.

En aquella fecha, cuyo primer aniversario hoy se cumple, nuestra isla quedó definitivamente liberada. (…)

Mallorca no olvida a los que por ella y por la causa de España cayeron para siempre.


El 6 de septiembre de 1936 un lunes del “II año triunfal”, los reporteros de la “Última Hora” desplazados a Manacor dan cuenta de los actos de homenaje que se habían celebrado en Manacor y en Porto Cristo ese fin de semana Actos a los que se habían desplazado desde toda Mallorca “cuarenta mil personas” no dejando una fonda, hotel o pensión en el puerto y en la ciudad con habitaciones disponibles, y que contó con las principales autoridades del momento, citando entre ellas a las que se habían trasladado desde Palma (obviando, por motivos de seguridad, los nombres y apellidos de las autoridades militares) y que le periódico enumera:

El Excmo. Sr. Comandante Militar; Almirante Jefe de esta Base Naval; Coronel del Regimiento de Infantería de Palma, y Teniente Coronel de dicho Regimiento; Excmo, Sr. Almirante de la escuadrilla de destroyers Italianos fondeada en la bahía de Palma; el alacalde de Palma D. Mateo Zaforteza; Gestores del Ayuntamiento de Palma don Guillermo Cirerol, señor Messana, Bonet de los Herreros; Comandante y excelente músico, director de la Banda Orquesta del Regimiento de Palma; Delegado de Hacienda don Mateo Ros; el tesorero de hacienda don Manuel Fuster; en representación del Presidente de la Diputación el gestor don Mateo Palmer; el jefe de Falange Española Tradicionalista de las JONS, señor Marqués de Zayas; el Jefe de Policía Sr. Barrado; Delegado del Trabajo, señor Espejo; el Jefe de Vías y Obras de la Diputación Provincial señor Parietti; el señor Conde de Torre Saura; el fiscal de la vivienda, señor Oliver Frontera; el jefe del Estado Mayor; el coronel del regimiento de artillería; el Jefe de Prensa y Propaganda señor Sancho; Los señores jefes de la aviación nacional y Legionaria; el señor jefe de la Comandancia de Carabineros y muchas otras distinguidas personalidades que dejamos de citar ya que harían esta nota interminable

Los actos comenzaron con una misa en Manacor que ofició el Cura Arcipreste de Manacor Rvdo. Don Antonio Truyols asistido de Diácono por el Rvdo. Don Juan Mayol y de Subdiácono el Rvdo. Don Guillermo Grimalt, pronunciando la oración sagrada el Muy Ilustre Sr. Don antonio Sancho que oficiaba en representación de S. Ilma. El Arzobispo Obispo de Mallorca D. José Miralles.

Después de los actos religiosos se celebró un concierto a cargo del músico Don José Balaguer y tras la comida se dirigieron todos al puerto de Manacor, es decir a Porto Cristo, en donde dieron sendos discursos el jefe de Falange, Marqués de Zayas, el General Benjumeda y el almirante jefe de la Base Naval de Palma (Fco. Bastarreche posiblemente). Los actos finalizaron con un desfile militar en el mismo puerto (en el que desfilaron representación de diversas fuerzas militares, milicias de Manacor y de Palma, Guardia Civil, Carbineros, y se señala también la participación de “las enfermeras de la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros que tan excelente labor realizaron atendiendo a los heridos en los enfrentamientos”)
y con un nuevo acto religioso en la parroquia del puerto dando gracias por “haberlos salvado de la invasión de los rojos”. Las cuevas del Drach, también se sumaron a los actos de homenaje en este aniversario con sendos conciertos dados en sus bóvedas.

Se inaugura el Monumento de Porto Cristo

El reportero de la Última Hora, describe así la inauguración oficial del monumento de Porto Cristo que tuvo lugar que tuvo lugar el sábado 4 de Septiembre de 1937, al año justo de la expulsión de las tropas de Bayo:

“El monumento dedicado a los Héroes de Mallorca

En el inmenso programa de ayer con motivo de las fiestas del aniversario, constituía uno de los números más importantes la inauguración del magnífico Monumento dedicado a los Héroes de Mallorca.
Se trata de una obra importantísima y de gran efecto, proyecto trazado por la sección topográfica de Falange Española Tradicionalista de las JONS y en la que las personas que constituyen la referida entidad han puesto todo el alma en la ejecución del tratado para que este resultara a la altura de la importancia moral y la trascendencia del mismo. Y a fe, que lo han conseguido. Proyectantes y ejecutantes del monumento recibieron ayer las más sinceras felicitaciones de las autoridades y el pueblo. La obra fue muy alabada. La ejecución de la misma ha corrido a cargo del escultor Juan Serra.
Se trata de un obelisco o columnata de líneas severas al propio tiempo que vistosísimas. Mide 15 metros y diez centímetros de altura y en su parte superior figuran el águila bicéfala de nuestro imperio, las flechas de Falange Española, la cruz de Acción Popular, la cruz de Santiago de Renovación Española, y las aspas de San Andrés del Requeté, emblemas ellos de las milicias umnicadas que en unión del Ejército contribuyeron a la victoria.

Más abajo figuran las Águilas veloces de la aviación y en el centro en letras de bronce de 30 centímetros de alto las inscripciones siguientes:

16 de Agosto de 1936
4 de Septiembre de 1936
Primer Año Triunfal



El monumento antes de ser descubierto queda tapado por una enorme bandera de Falange y otra española en el centro.
Al pié del monumento había una preciosa cuan grande corona de flores naturales donada por la Sección Femenina de Falange Española Tradicionalista de las JONS y dedicada “A los héroes de Manacor”.
La obra realizada con motivo del trazado y ejecución de dicho monumento es una labor admirable. Ha sido realizada con solo 25 días y además para llegar al lugar donde está emplazado el monumento han tenido que ser construidos 75 metros de carretera. El lugar de emplazamiento es sobre un altozano conocido por “Punta d’en Pelet”, o sea sobre el monte en la parte opuesta del puerto. Desde todos los lugares de Porto Cristo se ve a primera intención dicha obra.”

El artista citado en esta crónica, Juan Serra, ya había realizado otros trabajos escultóricos y monumentales, el Baptisterio de la parroquia de Manacor, el propio monumento al que nos referimos hecho en piedra de Santana, y otro monumento en Ibiza dedicado a los “mártires del castillo durante la corta dominación marxista de la Isla vecina”.


La actualidad

Recientemente el anterior Ayuntamiento de Manacor, anunció el derribo del monumento al que nos hemos referido y de otros alusivos a nuestra contienda civil pasada. Sinceramente no creo que la destrucción revanchista de nuestra memoria histórica en forma de monumentos, sirva para restañar heridas. Si de verdad pretendemos acciones políticas que sellen la “reconciliación” habida hace ya lustros, lo mejor sería erigir monumentos también a los “otros”, al resto de combatientes en nuestra contienda, no destruir los ya existentes. Al fin y al cabo, han pasado 67 años de todos aquellos hechos, ya no quedan vencedores ni vencidos sino protagonistas de nuestra historia, por cierto ignorada totalmente por las nuevas generaciones, ¿a qué viene esta iconoclastia a destiempo? Esperemos que el reciente cambio en el equipo de gobierno municipal reflexione al respecto.


Eduardo Jaime Connolly de Pernas



(Uno de los varios artículos que al respecto me publicó el diario Última Hora. Al final el monumento, como sepuede ver en la foto, fue totalmente derruido)

lunes, 3 de julio de 2006

Mallorca y sus libros de texto

Cuando empieza un curso escolar, gran parte del desembolso inicial se va en libros, como saben bien casi todos los padres con hijos en edad escolar. Lo que ya no conoce tanta gente, es que Mallorca tenía una producción propia de libros de texto no ya importante sino muy importante, sobre todo en textos de educación primaria.


Educación y libros de texto

La “racionalización” del sistema de enseñanza es algo relativamente nuevo, hasta bien entrado el S. XIX la educación estaba en manos de ayuntamientos, parroquias o incluso particulares que establecían centros de enseñanza, las más de las veces, precarios, sin personal docente adecuado y sin materiales pedagógicos modernos. Hasta que el estado no interviene y organiza el sistema de enseñanza, ya en el siglo XIX, reina un cierto caos, y los libros de texto y editoriales dedicadas a ello, o no existen o son iniciativa de particulares. Por supuesto las primeras obras educativas que se catalogan son religiosas, catecismos y similares.

Gracias al estudio sobre ”La producción de obras escolares en Baleares” que escribieron el catedrático de la UIB Bernat Sureda García, Jordi Vallespir Soler, y Elies Alles Pons en 1992, podemos datar los primeros manuales de enseñanza aparecidos e impresos en nuestra isla desde 1775.

Sin embargo, los mayores niveles de edición no se darán hasta finales del siglo XIX y hasta los inicios de la guerra civil en que se produce una brusca caída. Estos niveles máximos, nos señalan los autores, coinciden con el período en el que se produce en las Islas Baleares un significativo movimiento renovador entre el magisterio primario y la aparición de una serie de autores que ligados a él, se muestran especialmente activos en el campo de la publicación de obras escolares.

Los pioneros del Siglo XX

Los primeros autores de obras de texto en nuestras islas provienen del campo docente, maestros, inspectores de enseñanza, profesores, etc. El primero que deberemos señalar es un maestro, Don Miguel Porcel Riera, el de los famosos “Grados” tan buscados hoy por los nostálgicos en las librerías de viejo. Desde principios del siglo XX, años veinte concretamente, publica una colección de manuales de enseñanza elemental por el método cíclico, creando una editorial propia que funcionó hasta los años cuarenta. Miguel Porcel Riera publicó de algunos de sus libros cientos de miles de ejemplares, llegando a venderse “Los Porcel” en la península, en países de América del Sur, con ediciones especiales para Argentina o Cuba y, sorpréndase el lector, hasta en lengua catalana para las escuelas del principado durante la Segunda República Española. Por cierto, ejemplar este último muy buscado por coleccionistas.


Citaremos también a Llorenç M. Duran Coli, maestro como el anterior. Su padre, Miguel Durán, había creado en Inca una pequeña imprenta, amigo del Inspector de enseñanza Don Juan Capó Valls de Padrinas, surge, como producto de esta amistad, Mallorca Editorial, que en 1918 publica “Flors de Mallorca. Antología de poetes mallorquins”, una antología que proporcionaba a los niños un primer contacto con los poetas de la tierra. Duran hijo, estudiará magisterio por influencia de Don Juan Capó. Su carrera de maestro no duró mucho, pues fue depurado del magisterio nacional en la guerra civil, y al quedarse sin trabajo se dedicó a reorganizar el negocio editorial familiar, editando a partir de 1941 un buen número de obras escolares, propias y ajenas. La más famosa de estas, y que los lectores entrados en años recordarán, será el “Ingreso de Durán”.

Otro de los precursores en la edición pedagógica es Don Andreu Ferrer Ginard, que a principios de los veinte creó una pequeña imprenta en Artà, y que en 1929 se traslada a Palma creando en esta ciudad la Imprenta Politécnica que sigue en funcionamiento y ha publicado numerosas obras escolares.

En este apretado, y forzosamente incompleto, repaso de autores y editoriales, no podemos dejar de mencionar la librería Fondevila y Alomar, que aún existe, y que será de las pioneras en la edición y distribución de libros de texto en pleno siglo XX. Siendo durante muchos años el mayor centro de venta de libros escolares. Otra editorial que no podemos dejar de mencionar es la Editorial Moll, una de las más importantes de las islas, que editó, entre otros muchos, numerosos libros para la enseñanza de idiomas, constituyendo uno de sus éxitos de ventas, en este campo, un manual para el aprendizaje del italiano que se distribuyó por cientos y miles durante nuestra guerra civil.

El idioma en los libros de texto

Este siempre controvertido tema de la lengua, también tuvo su reflejo en los libros de texto de producción local. Curiosamente desde la Sociedad Económica Mallorquina de Amigos del País, se preocuparon por difundir la enseñanza del castellano y en castellano. A través del siglo XIX, y casi todo el XX la lengua considerada ”de progreso“ por las oligarquías locales era la castellana, así pues no es de extrañar, que en detrimento de la lengua mallorquina, los libros de texto estén escritos en su práctica totalidad en castellano, a pesar de las iniciativas en contrario que llevó a cabo la Associació per la Cultura de Mallorca (1923-1936) que intentó la publicación de alguna obra de texto en catalán. Curiosamente en Baleares durante la Segunda República y a pesar de la permisividad de la misma, se publicó poco en catalán, pues no existieron escuelas que enseñaran en este idioma. Por supuesto con la llegada del franquismo la lengua oficial y única fue la castellana impidiéndose la enseñanza en vernáculo, justo lo contrario de nuestros días en que la lengua “desplazada” del sistema de enseñanza local y sus textos es la castellana.

La Iglesia Mallorquina publicó durante años un catecismo diocesano exclusivamente en mallorquín desde 1576. En 1864 el Obispo Miguel Salvá publicó una edición bilingüe del catecismo que siguió publicándose hasta 1931 (proclamación de la II República y prohibición de la enseñanza religiosa). En la guerra civil y a pesar de la prohibición de editar en lengua distinta al castellano, el obispo Miralles Sbert siguió publicando la obra hasta 1947.

El “Mallorquín” de los Porcel


Hay que señalar una pequeña confusión que todavía hoy permanece entre los defensores a ultranza de la modalidad mallorquina, esta es que arguyen como prueba de una supuesta supervivencia de la enseñanza del mallorquín “primigenio”, no “normativizado”, los vocabularios que aparecían en obras como las de Porcel, que no eran otra cosa que correlaciones de palabras escritas en “mallorquín” y su correspondencia castellana. Pues bien, si lo pensamos, el problema de los docentes de la época no era el que sus alumnos tuviesen que aprender el mallorquín al llegar a clase, ese idioma ya lo dominaban, al menos oralmente, el problema es que en muchos casos desconocían el castellano. Así pues Porcel y otros autores se esfuerzan por enseñar el castellano a base de las correspondencias mallorquinas, de ahí el incluir vocabularios básicos mallorquín-castellano para que los alumnos pudieran tener unos rudimentos en este idioma, pues la enseñanza se daba, oficialmente, en castellano. Los vocabularios en “mallorquín”están escritos, además, atendiendo a criterios de reconocimiento fonético por el lector. Para más “INRI”, en la practica, esta lección era muy a menudo ignorada por los maestros.

La guerra civil y la producción local de libros

Durante la Guerra Civil se reflejó el adoctrinamiento político también en los libros de texto, el más famoso es el “Catecismo Anticomunista” del canónigo Andrés Coll publicado en 1936, o “Por España y para España deberes del niño buen español…” de 1937 y escrito por Pedro Vidal Torres, incluso el mismo Juan Capó y Valls de Padrinas, como tantos otros autores, publicó “Soy Flecha”, textos, todos ellos, que reflejaban claramente los nuevos aires imperantes.

Ocaso de la producción local

Con los años, y como muchas empresas de Mallorca, la competencia con macro empresas de la península hacían inviable la edición de obras de carácter local, los sectores económicos con el boom turístico cambiaron, y las iniciativas empresariales caminaron hacia otros derroteros. Si bien ya desde tiempo los libros producidos en las Baleares convivían con los publicados en la península, como los Dalmau Carles, Calleja, Paluzzie, Santiago Rodríguez, etc. o la inefable enciclopedia Álvarez, entre los años sesenta y setenta los libros de texto locales desparecieron paulatinamente del mercado, siendo verdaderos cantos del cisne la edición en 1961 de una magnífica enciclopedia escolar titulada “Estudio y Vida” cuyo autor Don Andrés Rotger Pizá llegó ya tarde a un mercado editorial tan competitivo, o en los años setenta una colección de “Letras Mallorquinas”, en castellano por cierto, del editor Luís Ripoll Arbós.

Eduardo CONNOLLY DE PERNAS
Maestro y Librero de Viejo

(Artículo publicado en el diario "Última Hora")






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