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miércoles, 22 de febrero de 2017

23 de febrero: han pasado seis años...

Tras seis años de ausencia se hizo el silencio... 
Supongo que, a veces,  el silencio es más expresivo que las palabras... 


Pero ya se sabe que una explicación es más dificil que el silencio...


domingo, 25 de diciembre de 2016

Hedilla habla por Radio Salamanca

Hedilla habla por Radio Salamanca. ¡Feliz y revolucionaria Nochebuena!


Un año más tarde daría la reacción franquista una orden de confinamiento y pena de muerte contra Hedilla (que más tarde se le derogó) por oponerse al decreto de unificación del 19 de abril de 1937 que convertiría a FE-JONS en una herramienta para la creación de una mediocridad burguesa-conservadora que nada tenía que ver con el Estado Sindical y Nacional por el que lucharon los falangistas desde 1933. Dicha unificación fue la unión de carlistas (tradicionalistas y monárquicos) con falangistas (republicanos y revolucionarios). Se le añadió la ''T'' de 'tradición' a nuestras siglas y Franco se autoproclamó Jefe Nacional de FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista). Por no hablar de que desde 1937 a 1941-42 se estuvieron encarcelando y fusilando falangistas por los mismos motivos que llevaron a Manuel Hedilla a la cárcel.

A continuación os pondré el discurso pronunciado por Inter-Radio Salamanca, conectada a todas las emisoras y retransmitido a Hispanoamérica, por el camarada y Jefe de la Junta Provisional de Falange Española de las JONS, Manuel Hedilla Larrey el 24 de diciembre de 1936. 

Camaradas: vengo a dirigiros la palabra en esta Nochebuena, familiar siempre, y que tan dura y dolorosa se ha presentado este año. Me dirijo a todos los falangistas, pero especialmente os hablo a vosotros, a los que vivís estas horas de lucha, de vida y de muerte en los frentes de guerra, entre la nieve y el frío, dando vuestra vida por España y por nuestro Movimiento, y que en esta Nochebuena estáis alejados de vuestro hogar. Porque sois alma y carne de la Falange, van primero a vosotros mis salutaciones, y os digo que en estos momentos, más que nunca, nuestros pensamientos están con vosotros. Héroes de cien victorias y de innumerables sufrimientos, habéis comprendido el espíritu que la Falange proclamó. Y sufriendo con abnegación y con valor habéis sabido cumplir en silencio con vuestro deber, a veces mal equipados y mal abastecidos por las exigencias de la guerra; pero jamás olvidados pues sois y seréis siempre ejemplo y columna de la España firme, castrense y eterna que la Falange ha de construir.


Os voy a hablar del pasado inmediato de la Falange, de nuestro programa y de nuestra orientación para el porvenir. Mientras vosotros habéis luchado cara a cara con el enemigo, han sucedido toda una serie de cosas en la retaguardia. Se han vencido dificultades innúmeras, derivadas del increíble crecimiento de Falange Española. Nuestro programa, el intangible programa de los 27 puntos, queda y quedará intacto y se van a tomar orientaciones para poner inmediatamente en práctica el espíritu de nuestra doctrina, en la medida posible. Os quiero hablar de todo esto, porque vosotros, camaradas de la primera línea, debéis estar enterados más que nadie de la ruta de la Falange. Antes del movimiento revolucionario que estamos sosteniendo, ya sabéis todos vosotros de nuestra soledad combativa. Todos recordaréis, y España entera no debe olvidarlo, cómo mientras los partidos de derechas se limitaban a hacer discursos estériles o acomodaticios en el parlamento, Falange Española daba la cara a el marxismo en la calle, sufriendo persecuciones de los rojos y del mismísimo gobierno de la República democrática y conservadora.

Entonces supimos luchar y vengar a nuestros caídos, valiéndonos nuestra gallardía el que los corazones limpios acudieran a nuestras filas en las que dar la vida y la hacienda por España, era nuestra doctrina. Formados así este movimiento nos encontró a punto y en línea espiritualmente, a todos preparados. Pero con nuestros locales clausurados y con nuestros jefes en las cárceles, en manos de los enemigos. No obstante estar mutilada, Falange no sucumbió, porque su doctrina es inmortal. Es la expresión de la Justicia divina en el siglo. Pasó entonces algo que no se registra en los anales de ningún movimiento de la historia: que la Falange, que había perdido lo mejor de sus mandos, se irguiese espléndida, creciese en proporciones increíbles y diese a la Patria debilitada por muchas traiciones, sus mejores hombres, dispuestos a morir ante la invasión asiática que trataba de asolarnos. Ellos están presentes en nuestro afán. Sus nombres, su heroísmo o su martirio, es lo que os impulsa a vosotros irresistiblemente a la victoria. La Falange quedaba sin organización, sin guías, sin dinero, sin propaganda. Sólo el milenario instinto del pueblo español comprendió lo que había sido la Falange. Ahora comprende, bajo nuestras banderas, lo que España será. Y así se entregó en cuerpo y alma a nosotros.

Nuestra organización ha tenido un crecimiento rapidísimo, todos lo sabéis. Y cuando una criatura crece rápidamente, cuando un muchacho se hace hombre de súbito, sus músculos no pueden seguir el ritmo del crecimiento, y al principio padecen una laxitud que sólo mas tarde desaparece, con el ejercicio de la vitalidad, recobrando el organismo sus formas y su vigor definitivos. Algo semejante ha pasado con Falange Española. Debido al rápido crecimiento no somos todavía una organización perfecta. Hay muchísimas cosas que se pueden mejorar y que se mejorarán. No obstante estos defectos naturales, el pueblo español forma parte de nuestras filas y nos presta ahora su apoyo denodado, en dinero y en sangre, pues reconoce nuestro temple militar, que nos hace cumplir lo que prometemos y ve en el nacionalsindicalismo la salvación de España. Con esta ayuda del pueblo hemos empezado a equipar y a mandar centurias y centurias de falangistas. Y digo equipar, aunque no fueron hombres equipados los que pudimos mandar al principio, sino héroes de España, con el pecho desnudo y la divina fiebre del patriotismo en la frente, tocada con el humilde gorro de falangista. Sin elementos, sin dinero, sólo con la devoción entusiástica del pueblo español, se ha podido hacer el milagro de tener en la primera línea de la gran epopeya a muchos millares de falangistas. Calculad, camaradas, por lo que cuesta armar, equipar y mantener a un hombre, el volumen de esfuerzo realizado y el entusiasmo de el pueblo, por nuestro movimiento. Y una vez resuelto el problema de enviar a los hombres ya equipados a el frente para defender a la Patria, en peligro, ha venido a nuestras manos la tarea de llevar a cabo nuestro programa social, asistiendo a las familias necesitadas en estos tiempos de guerra. 

Yo os confieso que ha habido momentos dificilísimos para nosotros. Y si no han sido insuperables, fue por vuestra conducta en el frente, que nos dio ánimo para encontrar soluciones. Mientras nosotros estábamos resolviendo estas dificultades, vosotros, mal equipados y con la sonrisa en el rostro, hicisteis frente a un enemigo mucho más numeroso, que poseía las mas modernas ametralladoras, mientras vosotros solo teníais fusiles. Y que poseía cascos de acero, mientras vosotros solo teníais el gorrillo del uniforme ya glorioso en la historia, como un casco imperial. Tuvisteis que soportar raciones escasas, mientras enfrente reventaban los fardos de víveres, adquiridos con el oro del saqueo. Con estas deficiencias, como soldados de España, supisteis escribir páginas de canción de gesta que la Patria no olvidará y cuyo relato sería inacabable. Igual que sería de inacabable el relato de las impávidas gallardías de tantos camisas azules que han desafiado a la muerte en territorio rojo y han convencido a nuestros enemigos, asombrados, de que la Falange es valor y abnegación. Así lo demostraron los camaradas que en San Sebastián murieron gloriosamente. Y los que en Madrid conducidos al campo de fusilamiento por los milicianos, gritaron al pasar ante otro grupo, nuestro ¡¡¡Arriba España!!!, para morir acribillados a balazos. Y aquella otra camarada, aquella muchacha, casi una niña, que murió después de haber estado ametrallando desde un camión a los rojos en Barcelona durante varios días.

Así, por lo que fuimos y por lo que somos, Falange Española está orgullosa de vosotros, ¡camisas azules de primera línea! Y la preocupación de la Junta de Mando es corresponder como merecéis, después de tanto heroísmo y tanta abnegación. Es para nosotros una obligación corresponder a tanto valor y a tanto sacrificio. Y es mi aspiración poder llevar a todas nuestras filas y organismos, hasta el fanatismo, el espíritu de nuestra doctrina, por la que vosotros andáis alegremente entre la muerte y la vanguardia. Por eso ahora me dirijo a la retaguardia, a ese sinnúmero de gentes de la segunda línea, magníficamente equipada: con esas imponentes botas marciales, esos capotes y esos guantes de piel. ¿No creéis, camaradas, que el espíritu de la Falange os obliga a dar todo esto inmediatamente a los camaradas del frente, que con los pies helados y el cuerpo frío, hacen guardia perenne en las montañas? Yo os requiero a esta ofrenda voluntaria y deseo que nadie que no esté en el frente lleve equipo de primera línea. Así pues, hoy, primer día de Navidad, en todos los centros de Falange Española se recogerán estos donativos y cada oficina los remitirá inmediatamente a sus respectivas centurias.

Al despojaos de estas ropas, falangistas de retaguardia, pensad que cumplís con un deber de patriotas, y sobre todo, de falangistas. También os digo a vosotros, los de primera línea, que espero que acabe la guerra para que vengáis a tomar parte en la gran obra de reconstrucción nacional, para que de entre vosotros, los que habéis tenido el valor de enfrentaros con la muerte cara a cara, salgan los escultores de la nueva España, pues el temple de Falange Española es ser militar, y soldados tienen que ser sus dirigentes. Con nosotros habéis de emprender la tarea de educar a el pueblo español, dentro de el estilo y el espíritu de la Falange, para salvar de la sordidez y la roña al pueblo y para conseguir que pueda enorgullecerse ante cualquier otro de la tierra. Esta labor la damos ya por empezada. Vosotros debéis sentiros ya protagonistas de ella y empezar ya, ahora mismo en ese frente de batalla. Las centurias de Falange tienen que convertirse, en poco tiempo, en modelo de orden, limpieza y camaradería. Me dirijo a vuestros jefes para que se preparen a trabajar intensamente por el logro de este ideal de cultura y buen estilo. Pronto os llegarán disposiciones que cumpliréis fielmente, y pronto se instituirá un sistema de inspección para que se aparte a gente indeseable y se purifiquen los mandos, si hubiese necesidad. Igual que nuestro deber es educaros, esperamos que comprendáis que vuestro deber es sentiros sangre y cuerpo del pueblo español. Pensad vosotros, falangistas, que sois hijos del pueblo y que os debéis a él. ¡Que por donde pase ondee bien alto el pabellón rojinegro de Falange Española de las JONS!

Preguntaros en cada momento si el acto que vais a realizar es digno del espíritu que representa vuestra camisa azul. Sembrad el amor por los pueblos por donde paséis. Tratad de un modo especialmente cordial y generoso a los campesinos y a los obreros. Porque ellos son, por ser españoles y por haber sufrid, nuestros hermanos. Y me dirijo ahora a los falangistas que se cuidan de las investigaciones políticas y policiales de las ciudades y sobre todo en los pueblos: Vuestra misión ha de ser obra de depuración contra los jefes cabecillas y asesinos; pero impedid con toda energía que nadie sacie odios personales y que nadie castigue o humille a quien por hambre o desesperación haya votado a las izquierdas. Todos sabemos que en muchos pueblos había (y hay) derechistas que eran peores que los rojos. Quiero que cesen las detenciones de esa índole. Donde las haya habido, es necesario que os convirtáis vosotros en una garantía de los injustamente perseguidos. Y allí donde os encontréis, estad resueltamente dispuestos a oponeros a procedimientos contra los humildes.

La Falange ha de estar en todos los sitios con la cara alta para defenderse de sus muchos enemigos. Y no hagáis sino sembrar amor, allá por donde paséis, dando el ejemplo que merecemos. Finalmente: Hay personas en nuestra retaguardia que no encuentran trabajo mejor que hacer por la Patria que el sembrar odio contra Cataluña y las Provincias Vascongadas. Y cada vez que, revolviendo viejos fondos y viejas cuentas, han logrado su propósito, quedan satisfechos como si hubieran logrado una gran acción. La doctrina de Falange es de amor y no de odio, de unión y no de desunión. En Cataluña como en todas partes, hay españoles malos y buenos: A nadie se le ocurrirá propagar odios contra los madrileños porque Madrid sea rojo en estos momentos. Y sabed que en Bilbao y en Barcelona la gran mayoría de los que nos combaten no son vascos ni catalanes, sino escoria y hampa de todas las ciudades españolas. Mis últimas palabras, camaradas, en esta noche de aniversario solemne, han de ser una invitación para que sigáis, como hasta hoy, cumpliendo con vuestro deber como soldados. Cumplid luego vuestro deber como ciudadanos; es decir como miembros de esta grande y magnífica hermandad que es España. Estad seguros de que en la retaguardia se defiende y se defenderá el ideal por el que vosotros lucháis, y que es esta doctrina de la Falange Española, que tantos mártires ha sabido sembrar en los campos de España.

Yo, como jefe de la Junta de Mando, os prometo que nuestras doctrinas no serán vulneradas. ¡Camaradas todos! Oíd bien las consignas de lucha y de redención por las que los hombres de las Falange se baten y mueren: ¡Brazos abiertos al obrero y al campesino! ¡Que sólo hay una nobleza: La del trabajo! ¡Que sólo haya una clase: La de los españoles! ¡Que desaparezcan los caciques de la industria, del campo, de la banca y de la ciudad! ¡Que sean extirpados los holgazanes! ¡Que haya trabajo, y bien retribuido para todos! ¡Que el Estado se cuide de vuestros hijos, como sangre propia! ¡Que ninguna de las mejoras obtenidas por los obreros queden sobre el papel, sin surtir efecto! Y ahora: ¡CAMARADAS! ¡EN PIE! Escuchad estas palabras del Ausente: ''nuestro sitio está al aire libre, bajo la noche clara, arma al hombro y en alto las estrellas. Que sigan los demás con sus festines, nosotros fuera, en vigilancia tensa, fervorosa y segura, ya presentimos el amanecer de la alegría en nuestras entrañas''.

(Diario ''Azul'', 26/12/1936)

¡Camaradas, que paséis una feliz, revolucionaria, rojinegra y patriótica Nochebuena con vuestra familia y amigos! ¡Que Dios nos aguarde en esta laboriosa pero gratificante tarea!

sábado, 29 de octubre de 2016

Mi lucha reeditado...

sábado, 12 de abril de 2014


115).-Mi lucha de Adolfo Hitler

Jubiläumsausgabe"



Mi lucha (en alemán: Mein Kampf) es un libro escrito por Adolf Hitler, combinando elementos autobiográficos con una exposición de ideas propias de la ideología política del nacionalsocialismo. La primera edición fue lanzada el 18 de julio de 1925.

Contenidos

El libro perfila las ideas principales que el régimen alemán llevaría a término durante su gobierno. Especialmente prominente es el amor al pueblo alemán de Hitler, aceptando entre otras teorías Los protocolos de los sabios de Sion. Por ejemplo, denunciaba que el esperanto era parte de un complot judío, y argumenta sobre la vieja idea nacionalista alemana de Drang nach Osten: ('Incentiva hacia el Este') la necesidad de ganar Lebensraum ('espacio vital') hacia el Este, especialmente en Rusia.
Hitler empleaba las tesis principales del «peligro judío», que hablaba de una conspiración judía para ganar el liderazgo mundial. Aun así explica muchos detalles de la niñez de Hitler del proceso por el que se volvió cada vez más antisemita y militarista, especialmente durante sus años en Viena. En el segundo capítulo, escribe sobre cómo veía a los judíos en las calles de la ciudad, y entonces se pregunta: «¿Eran aquellos alemanes?».
Por lo que se refiere a las teorías políticas, Adolf Hitler describe su aversión a los que cree son los males gemelos del mundo: el comunismo y el judaísmo, y manifestaba que su propósito era erradicarlos de la Tierra. También anunció que Alemania necesitaba obtener nuevo territorio: Lebensraum. Esta tierra nueva alimentaría el «destino histórico» del pueblo alemán; esta meta explica por qué Hitler invade Europa, tanto por el este como por el oeste, antes de lanzar su ataque en la Unión Soviética.
Hitler se presentaba a sí mismo como el Übermensch, frecuentemente traducido como «superhombre», término que empleaba Friedrich Nietzsche en sus escritos, especialmente en el libro Así habló Zaratustra. Para Nietzsche el Übermensch es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder.
Entre las fuentes utilizadas por Adolf Hitler para escribir Mi lucha, destaca el libro El judío internacional: el primer problema del mundo (1920), del famoso industrial estadounidense Henry Ford, financiero de Hitler y admirador de sus ideas. Ford es, precisamente, el único ciudadano de Estados Unidos citado por Hitler en su libro.
libro

Historia

El 18 de Julio de 1925 se publicó en Alemania el primer volumen del libro de Hitler, llamado Mein Kampf, Mi Lucha. Como sabemos fue escrito durante el encarcelamiento de Hitler, tras el fracasado golpe de estado o putsch. En un principio Hitler lo quiso llamar "Cuatro años y medio de lucha contra las Mentiras, la Estupidez y la Cobardía". 
Ciertamente se trataba de un título impactante pero muy poco comercial. Así que el editor decidió cambiarlo por el famoso y rotundo "Mein Kampf". En sí, el libro es una biografía de Hitler en donde relata también acontecimientos políticos de la época. Es por eso que resulta un poco pesado de digerir en la actualidad. Durante el primer año apenas llegaron a venderse diez mil ejemplares. Al poco tiempo de ser publicado, Hitler se dedicó a escribir el segundo tomo.
libro precioso

El periodista francés Antoine Vitkine indaga en las circunstancias que rodeaban a Hitler cuando creó su libro de adoctrinamiento nazi.

La máquina fue una Remington nueva, la mejor de la época, cortesía del gerente de un banco. El papel y los lápices los consiguió Winifred Wagner, nuera del compositor Richard Wagner y admiradora irrestricta. La mesa, un obsequio de un militante anónimo, y el tiempo, acaso lo más importante para sus planes, los 264 días que estuvo encarcelado en la fortaleza de Landsberg, tras un fallido golpe de Estado en Baviera.
Esto fue cuanto necesitó Adolf Hitler para escribir Mein kampf (Mi lucha) durante 1924, uno de los libros más controvertidos de la historia, no sólo porque en él laten los fundamentos más oscuros del Tercer Reich y del nazismo en general, sino porque hasta hoy es objeto de polémicas tanto por la interpretación de sus contenidos como por las restricciones para imprimirse, circular y leerse en diversas partes del mundo.
Tras un primer acercamiento a través de un documental para la televisión en 2008, el periodista francés Antoine Vitkine continuó su investigación en torno al texto del líder nazi y dio forma a Mein kampf: Historia de un libro, un extenso reportaje que se hace cargo, además de los detalles que rodearon la escritura del volumen, de las circunstancias en que fue divulgado y traducido antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Pero también Vitkine se hace preguntas e intenta responderlas: ¿Por qué se sigue leyendo?, ¿por qué para algunos es mejor prohibirlo antes que enfrentarlo?
Se trata de un trabajo minucioso, colmado de detalles con información desconocida para el gran público. En efecto, si bien Mein kampf es fruto de un solo hombre, contó con la colaboración de una decena de adeptos con quienes Hitler compartió prisión y que luego cobrarían notoriedad dentro de la estructura política y militar de su gobierno.
"Durante horas, de día y de noche, Hitler mecanografía personalmente su texto, o bien se lo dicta a Rudolf Hess", detalla Vitkine, pero una vez que el libro está terminado y la publicación anunciada, sus asesores advierten que le falta trabajo: el autor escribe como habla y su talento es más oral que literario, de modo que diversos personajes se turnan para mejorarlo, retocar el estilo y reescribir ciertas ideas. Es una labor que dura semanas, hasta dar con la versión final que publica el sello Eher-Verlag el 18 de julio de 1925. Para entonces, el joven editor Max Amann ya ha convencido a Hitler de la conveniencia de cambiar el título original por uno más corto, más contundente y que vendiera mejor. Así, Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, la estupidez y la cobardía pasó a llamarse, simplemente, Mi lucha.
Fueron 10 mil ejemplares, con un valor de cuatro mil pesos chilenos actuales, y un contrato que entregaba a Hitler el 10 por ciento del precio de tapa por copia. Ese año el libro vendió 9.473 unidades, pero aquella cifra fue aumentando exponencialmente conforme crecía la efervescencia política. Sólo en 1932 llegó a 230 mil. Entonces sus regalías como autor eran del 15 por ciento. Hitler ya era millonario.
Pese al éxito, el führer nunca estuvo seguro de que el contenido del libro fuese para todo el público. Temía que en manos del enemigo sus postulados sobre la supremacía de la raza aria se volvieran en contra. Luego de la instauración del Tercer Reich, sin embargo, aquellas vacilaciones se resolvieron: 12 millones de ejemplares serán entregados como obsequio estatal a cada pareja al momento de su boda, enseñado en las escuelas y hasta impreso en sistema braille. Sin contar el medio millón de folletos que circuló en 1936.

Indice
El libro fue publicado en dos tomos. El primero apareció el 18 de julio de 1925, titulado «Retrospección»; el segundo tomo, aparecido en 1928, llevó por título «El movimiento nacionalsocialista».
Capítulos del 1º tomo
CapítuloTítulo
IEn el hogar paterno
IILas experiencias de mi vida en Viena
IIIReflexiones políticas sobre la época de mi permanencia en Viena
IVGolpe de Múnich
VLa Guerra Mundial
VIPropaganda de guerra
VIILa revolución
VIIILa iniciación de mi actividad política
IXEl Partido Alemán de los Trabajadores
XLas causas del desastre
XIPueblo y raza
XIILa primera fase del desarrollo del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores
Capítulos del 2º tomo
CapítuloTítulo
IConcepción del mundo y partido
IIEl Estado
IIISúbditos y ciudadanos
IVLa personalidad y la concepción racista del Estado
VConcepción del mundo y organización
VINuestra lucha en los primeros tiempos, la importancia de la oratoria
VIILa lucha contra el Frente Rojo
VIIIEl fuerte es más fuerte cuando está solo
IXIdeas básicas sobre el objetivo y la organización de la SA
XLa máscara del federalismo
XIPropaganda y organización
XIIEl problema de los sindicatos obreros
XIIILa política aliancista de Alemania después de la Guerra
XIVOrientación política hacia el Este
XVEl derecho de la legítima defensa

En los años posteriores y actualmente estos dos volúmenes han sido publicados en un solo libro.


Hitler comenzó a escribir el libro en la prisión de Landsberg, en el verano de 1924. Hitler se encontraba allí después de haber sido condenado a cinco años de prisión, por haber planificado y ejecutado el fallido Golpe de Múnich. A pesar de su condena, Hitler contaba con trato preferencial y recibía visitas de admiradores y regalos.
Hitler había titulado el libro Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía, pero Max Amann, coordinador de las publicaciones nazis, lo convenció de reducirlo a Mi lucha. Amann había esperado que Hitler escribiera su autobiografía y que se enfocara en el golpe de Múnich, evento que había hecho famoso a nivel nacional al Partido Nazi, y que probablemente sería atractivo para los lectores; pero Hitler apenas realizó una mención de este episodio. En el libro, Hitler evita el tema alegando que las fuerzas que los reprimieron —el gobierno, la policía y el ejército bávaros— habían actuado de buena fe. Considerando que algunos líderes de estas fuerzas fueron asesinados o enviados a campos de concentración cuando Hitler llegó al poder, lo más probable es que haya eludido el tema para no enemistarse prematuramente con estas fuerzas políticas.


Edición de Lujo.









Francia vera valdes


Francia vera valdes















Esta absolutamente fantástico objeto de arte del Tercer Reich alemán podría ser considerado uno de los mejores e históricamente importantes artículos que se encuentran en los últimos doce años. Primero, era definitivamente una posesión personal de Adolf Hitler y fue con toda probabilidad uno mucho atesorado-en eso. Hitler siempre fue consciente de la importancia de archivar y preservar las artes y artesanías del pueblo alemán. Esto fue en última instancia afín y necesario a la ideología y la agenda de los mitos nacionalsocialista.

Esta edición especial de Mein Kampf está especialmente decorado y adornado por artesanos en el cenit de su oficio.
 ¿Por qué si alguien presentar este Mein Kampf el autor de la obra?
La importancia inmediata de esta presentación fue de hecho la mano de obra de encargo. El general intrincada, hecho a mano y con motivos muy significativo parece personificar los sentimientos, la expresión, la cruda realismo de las agendas propuestas del "Reich de Mil Años". La publicación, de lo contrario, es un volumen bastante normal del libro de Hitler y que es donde termina una identidad reconocible, ya que la unión y la decoración exterior son una "presentación de alta arte en el oficio de platero" en la personificación.
 La empresa que produce la pieza era Brunckhorst en el pueblo de Buxtehude, y está firmado esta manera. Esta forma de arte se practicaba bastante única por artesanos allí por más de 1.000 años. Se destacan por elegante armadura y arma dependencias que producen para los caballeros y la nobleza de muchos de una época pasada. Biblias raras y exquisitamente decoradas y otras insignias religiosas eran por la tradición y la preferencia decorado por las empresas que ejercen su oficio en Buxtehude. Todo comenzó desde tiempos muy antiguos, cuando esta zona fue reconocido como Der Stadt der Silberkunst-la ciudad de la plata de arte y muchos museos en todo el mundo va a presumir de artículos preciados para incluir tesoros relicario encerrado en Buxtehude plata. Por lo tanto es lógico y apropiado que un regalo para el Führer de su propio libro estaría vinculado con la forma de arte memorable de esta ciudad.
 La verdadera especialidad de platería que estos artistas habían producido fue el trabajo de filigrana intrincada que era parte de casi todas las piezas que allí se produce. La tela de araña de encaje de la decoración ha bastante Nunca ha duplicado en todo el mundo y hasta la fecha sigue siendo la marca de los plateros de ese pequeño pueblo. Buxtehude se encuentra en la sección de Alemania que fue designado como Oriente Hannover. Esto se debió al sistema de zonificación nazi conocido como el Gau, cada uno administrado por los líderes políticos, obispos, y se rige por un Gauleiter - un rango similar a un gobernador.
 El hombre que presenta este magnífico regalo a Adolf Hitler fue Gauleiter Otto Telschow, que tenía una de las Alte Kampfer o "Combatientes viejos," fiel a los ideales y la agenda del NS movimiento ya en 1925, pero antes había estado profundamente involucrado en los movimientos nacionalistas y antisemitas. También había sido muy instrumental en la actividad anticomunista virulento.
 Provenía de una antigua familia aristocrática de los agricultores que habían servido Federico el Grande, el ilustre rey de Prusia. Un soldado de caballería en la Primera Guerra Mundial, se desempeñó hasta 1924 y luego se dirigió a las tropas Freikorps contra los espartaquistas (comunistas). Telschow fue uno de los primeros trabajadores con la incipiente NSDAP (Partido Nazi), consolidando así una amistad personal y de toda la vida temprana con Hitler, quien personalmente le nombró a la Gauleitership de East Hanover. Más tarde fue elevado aún más en rango al Consejo de Prusia. Él fue el Gauleiter que disfrutó de la amistad más cercana a todos los líderes alemanes. Entonces ocurre que el 20 de abril, 1938 (el cumpleaños de Hitler), Otto Gauleiter Telschow presentó este maravilloso regalo a su líder y Canciller del Tercer Reich.
 Todo el volumen está cubierto de cuero rojo y luego encerrado en plata, que está grabado mano y filigrana decorado. Muchas configuraciones de antiguos diseños mitológicos y rúnicos germánicas adornan su frente, la espalda y la columna vertebral. Cada símbolo importante tenía un profundo significado para la saga nórdica y teutónica, y tenía connotaciones a la misión histórica general del "imperio" que la historia ha designado como el Tercer Reich alemán. De todas las posesiones de Hitler que se han encontrado y finalmente archivados, ninguno parece ser tan importante como este tema en particular para todas las razones expuestas en el presente documento.
 En cuanto al valor de archivo, la importancia de la donación fue reconocida inmediatamente después de su presentación inicial. Dentro de la portada hay una tarjeta de archivo de 3 x 5 pulgadas que anuncia que este libro fue un regalo del Gauleiter Otto Telschow de Gau Oriente Hannover. Esto por supuesto es en alemán y luego se firma con la mano a través de la declaración escrita a máquina por Obersturmführer B. Woltz, quien fue conocido por haber sido el cuidador oficial y archivero a la cancillería del Reich alemán. Signos Woltz en lápiz rojo por haber recibido este regalo de buena para ser añadidos a la biblioteca personal de Hitler. También se percibe en esta tarjeta es la letra de la American GI quien había saqueado este libro, y más tarde a operar fuera de los cigarrillos a otro saqueador (un ruso).
Él (el GI) hace una traducción aproximada de la información anterior por Woltz como escribe sobre la faz de la propia tarjeta. Los símbolos rúnicos que en gran medida adornan la cubierta exterior incluyen el Ty runa, la runa Hagel, la runa Seig, la runa Odel, el Lebensrune, y las medidas de libros Sinnzehn.The 5 x 7 2/1 pulgadas, el tamaño estándar de una normal, Mi lucha con un pequeño añadido para la protuberancia de plata en la columna vertebral alrededor de 1 3/4 pulgadas de espesor con un poco añaden para la plata. El libro es muy pesado con todo ese metal precioso en él. Esta pieza Hitler prácticamente hace que todos los demás palidecen en importancia.
 Debe haber seguramente sido una de sus posesiones favoritas en que se trataba de su propio libro, pero dada por tan cerca un amigo y decorado en la realización de alta arte de una empresa que a la altura de todas las tradiciones de este Imperio del arte alemán y cultura.

Comentario de la edición critica 2016 

La publicación de una edición crítica de “Mi lucha” desató el interés de miles de compradores en Alemania, un país donde las autoridades siguen atribuyéndole poderes cuasi sobrenaturales al texto de Hitler.
No es fácil encontrar un ejemplar de Mein Kampf. Eine kritische Edition, la nueva edición, comentada por un nutrido equipo de historiadores, del texto con que Adolf Hitler cimentó el ideario nacionalsocialista. Pese a la atención prestada por los medios alemanes y a la repercusión internacional generada por el hecho de que la obra magna del nazismo volviera a ver la luz en Alemania, el escaso número de ejemplares disponibles y el valor que el Instituto de Historia Contemporánea de Múnich puso al libro (59 euros, algo así como 45.000 pesos) hacen de la edición crítica de Mi lucha un esquivo objeto de culto.

En una entrevista con la agencia de noticias alemana DPA, el historiador Christian Hartmann, director de un grupo de siete especialistas que trabajó durante tres años refutando punto por punto al líder nazi, dijo que la idea era evitar que Mein Kampf versión 2016 se convirtiera en un best seller. Y tendrán éxito en la medida de que insistan con lanzar pocos ejemplares a la venta (4.000 de la primera edición, pese a que había 15.000 preórdenes en librerías). Pero con ello también harán que las escasas copias disponibles se conviertan en material de pujas en internet, donde ya se venden a precio de oro. En la filial alemana de Amazon, el libro cuesta 275 euros (más de 210.000 pesos), mientras que en eBay se remata hasta por 499 euros (más de 380.000 pesos). Entonces, un trabajo pensado para llegar a los interesados en la historia termina convirtiéndose en un lujo sólo al alcance de fanáticos adinerados.
El problema con Mi lucha es un asunto de larga raigambre en la cultura alemana. Las autoridades se esmeraron durante 70 años en prohibir su venta dentro del país, pese a que se encuentran fácilmente ediciones antiguas en librerías francesas, belgas o inglesas. O, mucho más fácil, un simple click y el libro ya está descargado en el computador. Pero a veces basta con no querer ver para no ver. El estado de Baviera, dueño de los derechos de la obra de Hitler, se negó sistemáticamente a solicitudes de historiadores y especialistas,que pedían liberar un libro que, con un estilo farragoso, infumable para las generaciones actuales, difícilmente podría causar daño. Para las autoridades bávaras, la prohibición de Mi lucha se convirtió en algo así como un asunto de estado.

Habiendo expirado los derechos de autor, de los que Baviera era dueña, la edición de Mi lucha tuvo el camino despejado. Pero tenía que ser una edición comentada. El temor y recato tan propio de los alemanes ante sus fantasmas hacía imposible la publicación del libro en su versión original. Lo que se obtuvo con todo ello es una edición que es buscada por los interesados más por su rareza que por su alcance literario. Es un libro de 1.966 páginas con más de 3.700 notas al pie, donde cada punto del panfleto de Hitler es meticulosamente diseccionado, un trabajo detectivesco que intenta poner en contexto un libro que, según el semanario Der Spiegel, “difícilmente algún alemán quiere leer”.
El periódico Die Zeit, en tanto, publicó una larga recensión del libro, donde valora el inmenso esfuerzo de los historiadores por explicar las incoherencias del ideario nazi, y al mismo tiempo se pregunta: “y ahora, ¿quién va a leer esto?”, destacando lo enredado que resulta sumergirse en una obra que es comentada con notas a pie de página a cada rato. Además, el Die Zeit insiste en algo que parece evidente desde hace años: Mi lucha juega un rol secundario, casi ornamental, en la ideología actual de la extrema derecha alemana. Sí, cuando se hacen redadas en casas de radicales suelen aparecer copias del libro. Pero este está ahí así como en la casa de un fanático de Colo Colo habrá siempre un banderín del equipo de 1991. Es un recuerdo que no juega ningún rol en la actualidad.
Son muchas las voces que insisten en que el temor a Mi lucha es infundado. Las autoridades han centrado su mirada en un libro del año 1924 cuando los problemas que presenta la derecha radical alemana tienen más que ver con el 2016. Prohibir Mi lucha es una forma ingenua de evadir la realidad. La derecha radical no necesita de un farragoso texto para cohesionar un discurso. Además, el libro de Hitler es malo. Hartmann, que trabajó años con la obra hitleriana para la edición crítica, lo dijo en una entrevista: “Uno puede pasar su vida leyendo una literatura mejor. Ya estoy harto de Hitler”.

martes, 26 de julio de 2016

La OJE, las letrinas, los vientos y otras arcanas palabras


Servidor, como ya saben muchos, pertenecí orgulloso a la extinta OJE (Extinta, aclaro a petición de algunos y porque hoy estoy de buenas, , porque lo de ahora es algo desleído y ya no es la mía) Pues bien, en mi primer campamento de la OJE, con 8 añitos, primera vez fuera de casa durante 15 días y sin negar que me pasé casi la mitad lloriqueando por añoranza, aprendí muchas cosas, pero aunque la pedagogía de la OJE me hizo un hombre, tenía ciertos defectillos, uno de ellos era dar por sabido que los acampados noveles o "flechas", sabíamos ya el vocabulario básico, el argot de la organización o campamental...

El Jefe de Campamento (lo pongo en mayúsculas porque me da la gana) , nos reunió en asamblea el primer día y nos explicó algunas cosas, como que las "alcachofas" de las duchas, eran para ducharse convenientemente y no para desenroscarlas... Servidor, siempre más tendente a lo literal que a lo figurado, buscó sin éxito las famosas "alcahofas" en las duchas, jamás las encontré...

También nos indicaron en donde estaban las "letrinas", pero nadie nos explicó qué coño eran tales... Yo en mi imaginación infantil, pensé que eran donde enterraban a los acampados que habían muerto en anteriores "turnos"... Tal fue mi convencimiento de tal, que me pasé cuatro días sin hacer de vientre, no sabiendo donde hacerlo... Los dolores y retortijones fueron tales, que me llevaron a la enfermería, el médico del campamento, viendo mi abultado vientre y no siendo yo de Biafra, pensó en algo grave... Hasta que le pregunté ¿Aquí dónde puedo ir al baño? (ahora hubiera dicho cagar, pero en la OJE no era propio de su estilo el uso de palabrotas...) Así, gracias al galeno, descubrí el lugar destinado a ello: ¡¡ Las letrinas !! Al principio me pareció algo impropio el lugar, pero cuando fui y las descubrí en su función real, mi satisfacción corporal disipó cualquier atisbo de remilgo sacrílego.

El primer día, también pasaba nuestro Jefe de Centuria (jamás le perdonaré a Franco que se muriera antes de poder serlo yo...) a explicarnos que cada día debíamos poner al sol los "petates"`para que se "orearan", ajustar los "vientos" y dejar levantados los faldones... Éramos 5 en la escuadra "Almogávares" (encontramos un cartel ya hecho y lo aprovechamos) aunque no sabíamos ninguno qué eran los "almogávares" (sigo sin tenerlo muy claro) , ni los "vientos", ni los "petates" a los que había hecho alusión el "mando", pero asentimos disciplinadamente y en un estilo muy hispánico, que supone que el que pregunta es tonto... Al día siguiente nuestra "escuadra" fue "amonestada", palabras que tampoco entendimos, por haber dejado las camas sin hacer, los vientos flojos y los faldones bajados durante la revista matinal. Les juro, amables y pacientes lectores, que sin bajar lenguas flamígeras del cielo, la sabiduría, divina o no, alumbró nuestras pequeñas cabezas...

Cuando ya teníamos aprendido todos los escuadristas gran parte del argot de la OJE campamental , nos tocó de "escuadra de servicios técnicos", el uso de eufemismos es común en organizaciones militares y juveniles, el "jefe de día" (pensábamos todos que era de día porque habría uno de noche) nos dio una caretillla, escobas, y nos enseñó donde se enchufaban las mangueras para la limpieza de "letrinas" estilo "bombero"... Les juro a ustedes que no hicimos nada de nada de carácter "técnico", yo no sé ni cambiar un enchufe, pero cumplimos la misión de limpiar mierda ajena a la perfección !!

Nuestra "escuadra", que no "cartabón" como pretendía un listillo, era la más juvenil y novata, por no decir lela, de ello cobramos merecida fama en el campamento, la formábamos dos urbanitas de Palma de Mallorca y tres de Toledo que no habían visto el mar... Así pues, algunos camaradas malvados de cierta escuadra ("águilas imperiales", no os he perdonado cabrones !!) se cebaron en nosotros... 

Fuimos la escuadra que fue ordenada y disciplinadamente a buscar "los paraguas de escuadra", "la funda del mástil" y las "llaves del campamento"... Todo ello, he de decir en nuestro favor, de forma voluntaria y cumpliendo nuestro deber asignado incluso bajo una torrencial lluvia de verano...

Aún nos quedó el último y espinoso tema entre biológico, cinegético y campamental, de la "caza del Mopi" (en la península los llaman "gamusinos") , caza nocturna que al parecer era de obligado y secreto cumplimiento (cual ritual masón) y del que volvimos todos mojados por la orina del tal bicho, sin haber cazado ni uno, y sin explicarnos ninguno de los escuadristas qué tipo de animal nos había atacado de forma tan innoble... Aún hoy, no lo he localizado en libro de zoología alguno...

El Jefe de Centuria, nuestro Mando directo, se llamaba Ángel, era un encanto de persona, debía tener 18 años recién cumplidos, harto de que la escuadra "Almogávares", tercer sector, Campamento La Victoria, fuéramos la chacota campamental, nos reunió y nos puso al día de tooooodas las arcanas palabras campamentales y sus secretos y rituales ancestrales... Salimos de aquella reunión, no ya con 8 años, más bien con mayoría de edad, harta experiencia y ciertamente con ánimos de venganza... Pero eso sí, de nosotros no se iba a reír ni el Tato... 

Esa noche armados de tubos de pasta de dientes, salimos por los faldones de nuestra escuadra, rodeamos las letrinas, y sin ser "escuadra de servicios técnicos" , sin Mopis acechantes que nos orinaran, entramos en la tienda "enemiga" sigilosamente, como auténticos comandos, nunca diré quién nos dió la idea, porque la obediencia al mando es ciega, y untamos las caras de los que nos habían usado de chacota, de Licor del Polo y Colgate concretamente (no había más marcas) presentando las víctimas, antes ofensores, al día siguiente unas caras tan blanquecinas y un picor tan insistente que, como por ensalmo, nuestra escuadra pasó a ser respetada hasta el final de sus días campamentales...

¡¡ Vale quien sirve !!
(Y el que no va aprendiendo... ¡ fijo!)

lunes, 18 de julio de 2016

80 años del 18 de Julio en Mallorca

“María dio a luz un hermoso niño día 14 a las cinco de la madrugada. Ambos hoy perfectamente bien. Pedro.”
Con este telegrama comenzó el 19 de Julio (un día después que en otras provincias) el “Alzamiento Nacional” en Mallorca.


Antecedentes

La segunda república no fue un camino de rosas precisamente, los ánimos estaban crispados entre las dos españas, y tanto derechas como izquierdas habían intentado sendos golpes de estado en 1932 y 1934.


Tras las elecciones de febrero y la victoria discutible del “Frente Popular” en febrero de 1936, se había tratado de neutralizar a los generales más “dudosos” en su fidelidad republicana, trasladándolos a la mayor distancia posible de Madrid. Ese fue el caso del general Don Manuel Goded Llopis, conspirador vocacional, estuvo presente en todos los movimientos que se gestaron para derribar a la República que fue nombrado comandante general de las Islas Baleares.
La junta divisionaria de lo sublevados
Existían en Mallorca todas las organizaciones políticas y obreras de izquierda: Partido Socialista, UGT, CNT, Unión Republicana, Esquerra Balear, también una logia masónica, la Pitágoras, y organizaciones de derecha y extrema derecha, CEDA, JAP, Tradicionalistas, etc. o fascistas como la Falange. El tranquilo ambiente isleño se había visto alterado por altercados entre estas organizaciones varias ocasiones, pero en general el clima político no era de extrema crispación. Como anécdota ilustrativa de este peculiar ambiente baste señalar que la Casa del Pueblo de los socialistas en Palma había sido financiada por el banquero Juan March Ordinas. Sin embargo la victoria del frente popular mantenía expectantes los ánimos.

Una vez Goded en Mallorca, el comandante Mateo Torres Bestard contacta con él en su calidad de presidente de la Junta Divisionaria (los conspiradores) que se había constituido en Palma en relación con la junta central de la Unión Militar Española y a las órdenes de los generales Franco y Mola. Así el general Goded tiene noticia que la mayoría de los oficiales de la guarnición de Mallorca estaban comprometidos en la conspiración. En aquella conversación se concreta la forma de comunicación con la junta, el emisario de esta penetraría en capitanía por un pasillo oculto del cuartel de caballería anejo al Palacio de la Almudania.

Formaban aquella junta representantes de los diversos cuerpos: por infantería el capitán José Morey Gralla; por caballería el capitán don José Isasi; por artillería el teniente Eduardo Lasala; por ingenieros el teniente Ladislao López Bassa; por intendencia el teniente don José Grifoll; por santidad el capitán médico Antonio Grau, y por la caja de recluta el comandante Agustín Clar. Los enlaces con Pamplona eran el comandante de infantería don Mateo llobera, promotor de la misma, y el abogado don Luís Ramallo. Otros enlaces con Madrid, Barcelona y Valencia eran los comandantes de infantería don Carlos Lázaro, ayudante del general, y don Francisco Mut, y los civiles Ventura Ceballos e Hipólito Jiménez. Las claves para la correspondencia secreta se guardaban según relata el hijo del propio Goded “en las jaulas de los pájaros bajo el alpiste de los comederos”. En connivencia con estos militares actuaban organizaciones de carácter patriótico: Don José Quint Zaforteza por la Comunión Tradicionalista, el marqués de Zayas por Falange Española, Francisco Pérez Sánchez y el capitán de infantería Eduardo García de la serena por Renovación Española, Don Juan Serra por movilización civil y Juventud de Acción Popular Sebastián Felíu Blanes. Las reuniones clandestinas se hacían en el palacio del señor Quint Zaforteza, la mansión de Zayas, en el propio círculo tradicionalista. El teniente López Bassa y el capitán Morey Gralla eran falangistas además de militares. Los conspiradores estaban en contacto con los veintidós oficiales de caballería de los regimientos de Alcalá de Henares que estaban presos en San Carlos, los famosos “Jinetes de Alcalá”.

Armas para los conspiradores

La primera preocupación de los conspiradores fue la consecución de armas. Éstas se consiguieron entre los amigos o se compraban clandestinamente. Muchas de ellas entraban de contrabando por camareros de los vapores franceses que hacían escala en Palma de Mallorca en sus travesías entre Marsella y Argel. Otras fueron recogidas por la Falange en Barcelona que las compraron a organizaciones de izquierdas. Las municiones y explosivos se almacenaban en la Farmacia Cerdà y en el establecimiento “El Faro” propiedad del presidente de Renovación Española, Pérez Sánchez, almacenadas como cajas de jabón… El falangista Antonio Nicolau aumentó el arsenal con escopetas de caza y cartuchos que recaudó de todos los estanqueros de diversos puntos de la isla cuando visitaba estos establecimientos como sustituto de su padre, alto funcionario de la Arrendataria de Tabacos. Sin gran disimulo se hacían ejercicios de tiro en el polígono de la Torre den Pau, y en Cas Català.

Asesinato de Calvo Sotelo

El asesinato de José Calvo Sotelo, jefe de la oposición, a manos de guardias de asalto alarmó también a la tranquila población palmesana al igual que al resto de España. Los conspiradores hacen circular avisos y consignas incluidos los de la Falange de los que gran parte de los militantes incluyendo el marqués de Zayas, estaban detenidos en el Castillo de San Carlos pues la República había ilegalizado su organización. Se recomendaba asaltar la Casa del pueblo sin más dilación, pero las órdenes debían llegar de Barcelona, órdenes que traería personalmente el comandante retirado Mateo Llobera por si se cortaban las comunicaciones cablegráficas con la isla. Al crimen de estado se suma el alzamiento en Marruecos el 17 de julio. Ese mismo día unos centenares de falangistas se concentran en las afueras de la ciudad con la idea de empezar la sublevación, pero la orden no llega y se disuelven.

El gobernador civil y Goded se entrevistan


El 18 de julio Las fuerzas de izquierda palmesanas no se quedan quietas tampoco, desde la Casa del Pueblo parten voces para que desde el gobierno civil se entreguen armas. El gobernador civil, Antonio Espina, el escritor, en vez de ello habla con el general Goded e intenta recabar su adhesión a la republica y convocándolo a reunirse con el en su despacho. Los conjurados recelan de tal convocatoria, creen que se va a detener al general al acabar la entrevista.

Goded llega al gobierno civil en su coche acompañado del teniente coronel Garrido del Oro y sus ayudantes Ferrer y Lázaro. En otro coche seguían, con el hijo del general, cuatro oficiales de caballería de Alcalá que el mismo día 18 habían cumplido su arresto. Antes de llegar Goded al edificio del gobierno, se apeó el señor Ferrer, su ayudante, y penetró en el cuartel próximo para dar señal de precaución a varios miembros de la junta divisionaria que tenían preparada una compañía de infantería para intervenir inmediatamente al menor intento contra el general. El gobernador, recibió al general y después de darle cuenta de los sucesos de África, le preguntó:

-Mi general, ¿puede el gobierno de la República, en las actuales circunstancias, contar con su adhesión y su esfuerzo?

-¿Mi adhesión? ¿mi esfuerzo’? . Pronto se verán. Cuando llegue el momento oportuno.

El gobernador se dio por satisfecho con esta ambigua respuesta y despidió amablemente al general. Saliendo este sin problemas de gobierno civil.

Ambos bandos están preparados para el enfrentamiento. Los izquierdistas esperan órdenes y armas que el gobernador no les da y los sublevados órdenes de Barcelona que llegan en forma de telegrama cifrado. Mala noticia pues el gobernador retenía y censuraba todos los telegramas, pero uno dirigido a un médico pasó esta censura. El mismo, puesto por el comandante Llobera decía:

“María dió a luz un hermoso niño día 14 a las cinco de la madrugada. Ambos hoy perfectamente bien. Pedro.”

Poco después el telegrama estaba en manos del general Goded. Era la clave convenida: catorce y cinco hacen diecinueve. Lo que quería decir que al día siguiente, el 19 debe alzarse Mallorca. A las seis y media del día 18 la maquinaria de la sublevación se pone en marcha.


Preparativos para el 19 de julio

No disponía de muchas fuerzas para dominar la posible resistencia. La mayoría de las unidades militares no eran numerosas, la mayor era el batallón de Inca con no más de 200 soldados. Era precisa la colaboración civil. Durante la noche del 18 los afiliados de falange dirigidos por el Médico Don Mateo Palmer, armados con fusiles y pistolas ametralladoras, vestidos ya con la camisa azul, los de Acción Popular al mano del capitán Feliu Blanes y los requetés del capitán Villalonga se reúnen y a las 4 de la mañana del 19, salieron en dos camionetas y se detuvieron frente al cuartel de caballería contiguo a la capitanía general. . El centinela les dio el alto quién vive y ellos respondieron ¡¡ Arriba España ¡¡¡ entrando en el edificio para sumarse al alzamiento. Eran sesenta falangistas, cincuenta de las JAP y 25 entre Requetés y Renovación Española. El capitán Enrique Pérez Guardiola había repartido 150 fusiles y enviado otros cien a Inca para los comprometidos. Se reparten las municiones a razón de cincuenta cartuchos por individuo. Falange distribuye unos brazaletes confeccionados secretamente por doña Concha Batle Espejo y doña Dolores Alemany.

El Frente Popular se moviliza

Las izquierdas reunidas en la Casa del Pueblo, y tras larga asamblea acuerdan redactar una nota:

“Reunido el frente popular de Baleares, con asistencia del Partido Socialista, la Unión General de Trabajadores, Esquerra Republicana Balear, Partido Comunista, Unión Republicana, Partido Federal, Federación de Juventudes Socialistas, y Partido de Unificación Marxista, ha acordado en los actuales momentos hacer presente al gobierno de la república su incondicional adhesión para que se sienta fortalecido con la asistencia de la considerable masa de opinión sana, consciente y libre que esos organismos representan.

Al mismo tiempo, el Frente popular ha acordado dirigir a todos los ciudadanos, a los republicanos y a los obreros, y en general a todos los trabajadores libres, un llamamiento o una advertencia para que en el momento que se les requiera, estén dispuestos con toda energía y en todas formas y en cualquier terreno a defender el régimen republicano contra un posible intento subversivo y reaccionario de los enemigos de la República y del pueblo.

Por el Frente Popular, el presidente: Jaime García

La misma noche del 18 de julio, unos doscientos izquierdistas intentan un asalto contra el Círculo Mercantil, que consideraban foco de militares y rebeldes. El propio Jaime García presidente del frente popular y Ferretjans que daba vueltas por toda la ciudad para cerciorarse de que no pasaba nada, aplacan y disuelven la manifestación.

Al as 12 de el mismo 18 de julio, habían embarcado en la motonave Barcelona 400 activistas de izquierdas, para sumarse a las “olimpiadas populares” (creadas para boicotear las olimpiadas que se hacían en la Alemania nazi) de la ciudad condal. Eso privó a las izquierdas locales de sus elementos más exaltados.

El frente popular anunciará también una huelga general que fracasará


Goded declara el estado de guerra

El general que ya había dado órdenes señalando los lugares que debían ser ocupados se dirige al cuartel de caballería anejo a capitanía y es recibido entre vítores por los civiles sublevados allí reunidos. A las siete y media de la mañana del domingo 19 de julio se declara el estado de guerra en Mallorca y se hace público el bando militar que lo anuncia:

“Artículo primero.- Se declara el estado de guerra en todo el Archipiélago Balear.

Artículo segundo.-En defensa de la Patria, asumo el mando absoluto en todo el Archipiélago, quedando destituidas todas las autoridades civiles.

Artículo tercero.- Resuelto a mantener inflexiblemente mi autoridad y el orden, será pasado pro las armas todo aquel que intente en cualquier forma, de obra o de palabra, hacer la más mínima resistencia al Movimiento salvador de España.

Artículo cuarto.- Todos los soldados que disfruten permiso deberán incorporarse inmediatamente. Asimismo se incorporarán inmediatamente a sus Cuerpos todos los soldados del capítulo XVII de la ley de Reclutamiento, denominados cuotas, pertenecientes a los reemplazos de 1931 y 1936, ambos inclusive, y cuantos soldados de estos mismos reemplazos deseen hacerlo voluntariamente para contribuir a este Movimiento salvador de España.

Palma de Mallorca, 19 de Julio de 1936
El General Comandante Militar de Baleares. Manuel Goded”

Leyese el bando ante la puerta de capitanía, acompañaban al general el coronel de infantería señor Díaz de Freijó, el comandante señor Llobera, el teniente de ingenieros López Bassa y otros oficiales. El general arengó a los paisanos armados y acto seguido ordenó fueran a ocupar los objetivos señalados.

Objetivos señalados

Las patrullas armadas se apostaron en los accesos al centro de la ciudad: Avenida de Antonio Maura, el Borne, San Jaime, La rambla, Almudaina, Victoria, Santo Domingo, Colón, San Francisco, Santa Eulalia, Cadenas… El objetivo principal era el Ayuntamiento dónde se decía que estaban ocultas y dispuestas a la resistencia las milicias de la Casa del Pueblo. Las fuerzas del ejército se dirigieron a Gobierno Civil, deteniendo al gobernador, central de GESA y suburbios en donde grupos de obreros imponían la huelga general. La Casa del Pueblo, enfilada por dos piezas de artillería móviles, se entregó sin lucha, La Diputación, Correos, Ferrocarriles, Telefónica y otros edificios públicos quedan en poder de los sublevados. Desde la ocupada Radio Mallorca, ofrecida por sus propietarios antes del alzamiento, anuncian la victoria el teniente Isasy y el locutor Pons.


La toma de Cort y la primera víctima


Tras dejar libre de curiosos y transeúntes los alrededores, se tomaron todos los accesos a la plaza de Cort. Cada esquina quedó convertida en un parapeto. Varios paisanos de Movilización Civil al mando de don Juan Serra, avanzaron hacia la casa consistorial. El ayuntamiento parecía desierto. Se sabía que el alcalde Darder (detenido y fusilado posteriormente) había dado orden a la policía municipal de pasar allí la noche. Juan Serra se acerca a la puerta que golpea repetidamente con su mosquetón conminándoles a salir. Se abrió la puerta y salieron sin resistencia alguna veinte municipales. No había nadie en el Ayuntamiento. Don Juan Serra echó escaleras arriba. Cort estaba desierto. Ningún incidente se hubiera producido si no hubiera sido por una confusión. Dos individuos que pasan por la calle colón, parecen sospechosos a los falangistas que hacen servicio de vigilancia en un coche ligero y que disparan contra ellos por no obedecer la voz de alto. El disparo origina un gran tiroteo de todos los sublevados. Al cesar el mismo, Aparecen fuerzas de infantería por la plaza de los mercados, y unos y otros se creen enemigos, reproduciéndose el tiroteo, cayendo mortalmente herido el falangista Juan Bárbara, que ingresa cadáver en la casa de Socorro. En la refriega es también alcanzado un coche con oficiales cayendo heridos dos de sus ocupantes y muriendo también el Capitán Puig. Una columna dirigida por Enrique Esquivias Zurita ocupará el ayuntamiento y la Diputación.

Goded marcha a Barcelona

Una vez controlada la ciudad, el general Goded parte para Barcelona (donde fracasará y será fusilado) dejando el mando en manos del coronel Diaz Freijó, en la espera que llegue el general Bosch desde Menorca. Convoca a los oficiales y completa los nombramientos: Gobernador civil el teniente coronel de ingenieros don Luís García Ruiz; alcalde de Palma el teniente coronel de infantería don Andrés Cifre Moreno, hasta que regresara de Menorca el comandante Mateo Zaforteza Ausoles; presidente de la gestora provincial el coronel de infantería Ramos Unamuno; delegado militar de telégrafos el teniente coronel de artillería José Enseñat Martínez; en correos el capitán del cuerpo jurídico don Luís Ramallo.

Conatos de respuesta

Tras la marcha del general Goded hubo leves conatos de rebeldía y se intentó llevar a cabo la anunciada huelga general. El nuevo gobernador García Ruiz, frustró todo intento y el día 20 de julio oculto o huido el comité de huelga los tranvías, ferrocarriles, tiendas, talleres, fábricas y puertos funcionaban. El nuevo gobernador destituyó a todos los alcaldes de la isla y designó otros adictos al Movimiento. Se detuvo a diputados socialistas entre ellos a Alejandro Jaume, la Casa del Pueblo quedó convertida en el cuartel de la Falange Española. Casa de José Antonio Primo de Rivera. El marqués de Zayas al mando de la falange y el jefe de milicias Mateo Palmer, junto al capitán García de la Serena organizaban las milicias de los que se ofrecían a secundar el Movimiento.

En varios pueblos de la Isla Pollensa, Manacor, La Puebla, Sóller, Esporlas, surgieron opositores al levantamiento, en algún caso con muertos en refriegas, pero pronto fueron eliminadas todas las respuestas.

Los sublevados en breves fechas reorganizaron las fuerzas de carabineros de toda la isla, organizaron milicias, y sofocaron cualquier conato de insurgencia. También se inició la triste represión en Mallorca, al igual que hacían lo propio en Ibiza, Cabrera y Menorca los republicanos. Y así quedó Mallorca incorporada al bando nacional, sola en el mediterráneo frente a Valencia, Catalunya, y las islas hermanas.

Pronto empezarían los bombardeos de la Generalitat sobre Palma y un desembarco en Porto Cristo. Pero eso ya es otra historia.

Eduardo CONNOLLY





(Artículo publicado en el diario "Última Hora" el 18 y 19 de julio de 2006)


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